Imagina que tienes 8.000 € en la cuenta corriente del negocio. Se acerca fin de trimestre y tu gestor te llama: “Este mes toca pagar el IVA, son 3.200 €.”
¿Los tienes? Sí. ¿Los habías separado mentalmente? Probablemente no.
Ese momento de susto — “¿pero de dónde saco yo eso?” — es la experiencia trimestral de la mayoría de autónomos y pequeños negocios en España. Y no tiene por qué ser así.
Qué es una provisión y por qué importa
Una provisión es dinero que ya has ingresado pero que no te pertenece todavía — o que sabes con certeza que vas a necesitar pagar.
El problema es que ese dinero convive en la misma cuenta con el dinero que sí es tuyo. Y si no llevas un control claro, es muy fácil gastarlo sin darse cuenta.
Las provisiones más importantes para una frutería o pequeño comercio son:
IVA repercutido Cada vez que vendes, cobras el IVA al cliente (4% en frutas y verduras frescas, el tipo superreducido). Ese dinero no es tuyo — eres un intermediario entre tu cliente y Hacienda. Cada trimestre, en el modelo 303, lo liquidas.
IRPF / Impuesto de Sociedades Si eres autónomo, cada año pagas a cuenta del IRPF. Si tienes SL, el Impuesto de Sociedades. Una parte de cada euro de beneficio va a ir a Hacienda.
Seguridad Social Si tienes trabajadores, las cotizaciones se pagan mensualmente. Si solo eres tú, la cuota de autónomo es fija — pero hay que tenerla contemplada.
Alquiler y gastos fijos El local, los suministros, el gestor. Gastos que llegan sí o sí, independientemente de cómo haya ido la semana.
El error más común: mezclar todo en una cuenta
La causa raíz del susto trimestral es simple: todo entra en la misma cuenta y todo parece disponible.
Cuando cobras una venta de 110 € (100 € de producto + 10 € de IVA), los 110 € aterrizan en la cuenta. El IVA no está marcado como “reservado” en ningún sitio. Visualmente, tienes 110 €. Pero en realidad tienes 100 €, porque los otros 10 € ya tienen propietario.
Multiplica eso por cada venta del trimestre y obtienes la cantidad que Hacienda va a reclamar.
Cómo calcular lo que debes provisionar
Para una frutería con 20.000 € de facturación mensual (IVA incluido):
IVA:
- Las frutas y verduras frescas tributan al tipo superreducido del 4%
- Ventas mensuales con IVA: 20.000 € → base imponible: ~19.231 €
- IVA repercutido (4%): ~769 €/mes
- Menos IVA soportado en compras a proveedores (~4% sobre el 60% de la base): ~462 €/mes
- IVA neto a pagar: ~307 €/mes → ~920 €/trimestre
IRPF (estimación objetiva / módulos):
- Variable según régimen, pero orientativamente: 300-600 €/trimestre
Seguridad Social:
- Cuota autónomo: ~320 €/mes (tarifa 2026, base mínima)
Total a provisionar cada mes: ~900-1.100 €
Eso es dinero que ya está en tu cuenta pero que no debes tocar.
El sistema más simple que funciona
No hace falta una solución sofisticada. El sistema de dos cuentas funciona para la mayoría de pequeños negocios:
Cuenta operativa — para el día a día: pagar proveedores, gastos corrientes, nóminas.
Cuenta de provisiones — intocable, solo para obligaciones fiscales y gastos fijos conocidos.
Al final de cada semana (o cada vez que cuadras la caja), transfieres a la cuenta de provisiones la parte correspondiente:
- IVA neto estimado de las ventas de la semana
- Parte proporcional de la cuota de autónomo
- Parte proporcional del alquiler si cobras por semana
Cuando llega el trimestre, el dinero ya está separado. No hay susto. No hay urgencia.
Por qué esto es especialmente crítico en comercios de frescos
En fruterías, pescaderías y carnicerías hay un factor adicional que complica la gestión financiera: la estacionalidad y la merma.
Las ventas no son uniformes. Una semana buena puede parecer que el negocio va fantástico — pero si el mes siguiente baja un 30%, y encima hay que pagar el trimestre, el impacto se multiplica.
Provisionar desde el primer euro de cada venta elimina ese riesgo: independientemente de cómo vaya el mes, la parte fiscal ya está apartada.
Qué pasa cuando tienes visibilidad real
El módulo de provisiones de CoreSignal hace automáticamente el cálculo que acabas de leer:
- Toma las ventas registradas en el TPV
- Calcula el IVA neto (repercutido menos soportado en compras)
- Añade las provisiones fijas configuradas (alquiler, cuota autónomo, nóminas)
- Muestra en el dashboard cuánto del saldo disponible es realmente tuyo
El resultado es que el propietario ve, en tiempo real, la diferencia entre “dinero en cuenta” y “dinero disponible”. Una cifra que la mayoría de pequeños negocios nunca ha tenido clara hasta fin de trimestre.
En resumen
Las provisiones no son una práctica de grandes empresas. Son la diferencia entre un negocio que funciona con calma y uno que vive de susto en susto cada tres meses.
El primer paso es entender qué parte de cada euro que entra ya tiene destino asignado. El segundo, separarlo antes de que desaparezca mezclado con los gastos del día a día.
Si quieres ver cómo CoreSignal calcula tus provisiones automáticamente y te muestra el saldo real disponible en tu negocio, escríbenos por WhatsApp.
